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De cara a las elecciones, el aborto sigue prohibido en Luisiana, pero los activistas no se rinden

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Rosemary Westwood
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WWNO
Deon Haywood, executive director of Women With A Vision, at their offices in New Orleans on Oct. 5, 2022.

Un grupo de cuatro operadoras telefónicas dedicadas a difundir el propósito de Women With A Vision, un grupo que defiende el derecho al aborto, se sentaron en torno a una mesa de conferencias en las oficinas situadas en Nueva Orleans aproximadamente un mes antes de las elecciones de mitad de mandato para llamar por teléfono a los votantes de todo Luisiana y preguntarles sobre los derechos reproductivos.


In English: Ahead of election, Louisiana activists know abortion ban is staying; but they're still fighting


No usaron la palabra aborto, ya que suele hacer que la gente les cuelgue. En su lugar, decían que llamaban sobre "la decisión del estado de Luisiana respecto a la planificación familiar" y "los derechos reproductivos de las mujeres", eufemismos para la prohibición casi total del aborto en Luisiana tras la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos que anuló el caso Roe contra Wade.

Luego preguntaban si el votante quería más información sobre la planificación familiar. A menudo, la respuesta era “sí”. En ese caso, anotaban una nueva dirección de correo electrónico para agregarla al servidor automático de Women With A Vision.

El trabajo del grupo de activistas telefónicos forma parte de un programa que quiere conseguir al menos 100 personas para que sean activistas telefónicos y personal de campaña directa, justo antes de las elecciones. Esta iniciativa está siendo organizada por Power Coalition for Equity and Justice, un grupo dedicado a aumentar la participación de votantes, especialmente entre la población negra y las personas de color en Luisiana. También es una de las formas en que los grupos por el derecho al aborto intentan que se tome conciencia sobre el impacto de las prohibiciones del aborto en Luisiana y movilizar a los votantes en todo el estado.

A nivel nacional, las elecciones de mitad de mandato están llamadas a ser un referéndum sobre el derecho al aborto, una oportunidad en algunos estados para proteger el derecho al aborto a nivel estatal.

Pero eso no está sobre la mesa en Luisiana, donde el movimiento antiabortista tiene el monopolio político. Y eso deja a los partidarios del derecho al aborto ante la pregunta de cómo contraatacar cuando ya han perdido tanto.

“No conseguiremos recuperar Roe de forma inmediata”, dijo Deon Haywood, directora ejecutiva de Women With A Vision.

Pero cuando los voluntarios de Women With A Vision vayan a llamar de puerta en puerta antes de noviembre, Haywood espera que la conversación vaya más allá de la necesidad de votar. Quiere que la gente empiece a ver el derecho al aborto como algo profundamente entrelazado con cualquier otra cuestión que pueda motivarles a acudir a las urnas, y ve una oportunidad para impulsar a los habitantes de Luisiana que no querían que se anulara el caso Roe contra Wade.

“[El aborto] tiene que formar parte de una narrativa más amplia”, dijo Haywood. “No puede seguir guardado en un silo llamado 'tierra del aborto’. Tiene que incluirse en toda opresión que la gente siente”.

Para Haywood y Erenberg, la estrategia consiste en hacer que el aborto forme parte de una agenda política más amplia para lograr una sociedad más igualitaria, desde la vivienda y la educación hasta la vigilancia policial. Es un marco desarrollado por mujeres negras llamado justicia reproductiva, una forma de combinar los derechos reproductivos con las condiciones que realmente ayudan a las familias a prosperar.

“Es el derecho a tener hijos, el derecho a no tener hijos. Es el derecho a criar a nuestros hijos y a nuestras familias, tanto elegidas como biológicas, en comunidades que sean seguras”, dijo Haywood, “Y yo debería tener un trabajo que me permita dar a mi familia lo que necesita, ¿cierto? Deberíamos ser educados sobre esto”.

Tanto Women With A Vision como Lift Louisiana, un grupo que presiona y litiga a favor del derecho al aborto, están estableciendo alianzas con grupos progresistas que quizá no hubieran visto la necesidad de unir fuerzas en torno a los derechos reproductivos en el pasado, incluyendo a grupos que abogan por una mejor vivienda y por reformas de la justicia penal.

Haywood cree que la justicia reproductiva es el marco necesario para conseguir que más personas que apoyan el derecho al aborto en Luisiana voten a su favor.

Los partidarios del derecho al aborto en el estado creen desde hace tiempo que hay más gente en Luisiana que está de acuerdo con ellos de lo que sugiere la política del Capitolio.

El Partido Republicano controla la cámara del estado; varios demócratas destacados se oponen al derecho al aborto, incluyendo al Gobernador John Bel Edwards, que firmó la prohibición casi total del aborto en Luisiana, y la senadora estatal Katrina Jackson (Demócrata por Monroe), que la redactó. La prohibición fue aprobada con el apoyo bipartidista de más del 70 % de la legislatura.

Luego está la enmienda constitucional aprobada por los votantes en 2020 que declara que no puede haber ningún derecho al aborto en la Constitución de Luisiana. Aproximadamente el 62 % de los votantes apoyó la enmienda y el 38 % votó en contra. (La enmienda es similar en lenguaje a la enmienda sobre el aborto de Kansas que se votó en el verano, aunque la votación de Luisiana ocurrió cuando muchos creían que Roe contra Wade estaba a salvo, e incluso la organización Louisiana Right to Life, que ayudó a redactar la enmienda, argumentó que la votación no prohibiría el aborto en Luisiana.)

Pero las encuestas más recientes muestran un estado más dividido. Una encuesta de LSU publicada en abril, cuando crecía la especulación de que el Tribunal Supremo de EE. UU. podría anular el caso Roe contra Wade, descubrió que el apoyo a los derechos al aborto ha aumentado en los últimos seis años en Luisiana; el público está ahora dividido en un 46 % a favor del aborto legal en todos o la mayoría de los casos, frente a un 49 % en contra del aborto legal en todos o la mayoría de los casos.

Para Haywood y Erenberg, vincular el derecho al aborto a otros problemas urgentes podría convertir a algunas integrantes de ese 46 % que apoya el aborto legal, en votantes del derecho al aborto.

Erenberg también estará pendiente de si las elecciones muestran evidencias de oposición a la prohibición que los grupos por el derecho al aborto puedan aprovechar.

“Definitivamente voy a estar pendiente de la participación de los votantes; creo que eso supondrá un gran indicador”, dijo Erenberg.

Los demócratas que apoyan el derecho al aborto se presentan a varios escaños a nivel estatal y nacional, y están haciendo del aborto un tema clave en sus campañas. Esas contiendas podrían ser un barómetro de lo que piensan los habitantes de Luisiana sobre la prohibición del aborto en casi todos los casos.

Pero es probable que no sea así porque los candidatos proabortistas molesten a los actuales republicanos que están en sus cargos y que están bien financiados y son contrarios al aborto, como el senador John Kennedy y el representante de la Cámara Steve Scalise.

En cambio, John Couvillon, fundador de JMC Analytics and Polling, dijo que la cuestión será cuántos votos consiguen los candidatos demócratas en estas elecciones, especialmente en parroquias con altos porcentajes de mujeres profesionales y ejecutivas.

“Estoy pensando en lugares como East Baton Rouge, St Tammany y Jefferson”, dijo Couvillion.

Las encuestas nacionales muestran que las mujeres en edad reproductiva, en particular, están más motivadas para votar en las elecciones de mitad de mandato debido a la decisión del Tribunal Supremo.

Couvillon dijo que una de las elecciones a seguir es el Sexto Distrito del Congreso, para ver si hay un voto "anormalmente alto" por el liberal Rufus Craig, que se presenta contra el actual titular Garret Graves en uno de los dos escaños del Congreso a los que los demócratas no presentaron ningún candidato en el ciclo electoral.

Couvillon también añadió que hay que estar atentos a si Katie Darling obtiene una participación más alta de lo esperado contra Scalise, que ganó con el 72 % de los votos en 2020.

Darling, una madre de dos hijos, se hizo viral la semana pasada con un anuncio de su campaña por los derechos al aborto en el que aparecía en un vídeo en el que daba a luz a su nuevo hijo. Este forma parte de una tendencia de anuncios de una campaña por el derecho al aborto publicados en los últimos meses por los demócratas de Luisiana, como Gary Chambers, Luke Mixon y el representante estatal Royce Duplessis.

Mientras tanto, los republicanos de Luisiana, como muchos otros del Partido Republicano en todo el país, han estado relativamente callados con respecto al aborto desde la decisión de Dobbs. Scalise se ha centrado en la economía; Kennedy lanzó su anuncio viral sobre el crimen, diciendo a los críticos de la brutalidad policial que “llamen a un adicto al crack” la próxima vez que necesiten ayuda; y el congresista Clay Higgins ha pregonado su apoyo a la industria del petróleo y el gas.

Eso podría dejar un vacío, para que los demócratas hablen con aquellos votantes que piensan que la prohibición del aborto en Luisiana, que hoy en día no tiene excepciones en caso de violación o incesto, va demasiado lejos.

“La vía está abierta ahora” para los demócratas, dijo Couvillon. “La clave es qué se puede presentar otra cosa a los votantes para demostrarles que, “Oye, tengo una propuesta alternativa coherente que es diferente a lo que proponen los demás, que es guardar este tema a cal y canto”.

A pesar del panorama político que hace que el derecho al aborto sea prácticamente imposible de recuperar en un futuro cercano, Erenberg dijo que los votantes que apoyan el derecho al aborto deben acudir a todas y cada una de las elecciones.

“Cada elección debería considerarse la oportunidad más importante para restaurar el acceso al aborto”, dijo Erenberg.

“Y si no empezamos a votar así, si no empezamos a votar sobre este tema, y a escudriñar realmente a los candidatos sobre esta cuestión”, añadió, “entonces nunca vamos a tener ninguna posibilidad de restaurar el acceso en Luisiana”.

Más allá de las elecciones de mitad de mandato, Erenberg ve una oportunidad para hacer cambios sustanciales e inmediatos en lo que les espera a las mujeres embarazadas en Luisiana: la próxima sesión legislativa.

Podría haber una pequeña posibilidad de mejorar el acceso al aborto en los límites, dijo, si se pudiera añadir una excepción a la prohibición ahora casi total para las supervivientes de violación e incesto

La organización Louisiana Right to Life que ayudó a redactar la ley, se opone a las excepciones por violación o incesto. Pero las encuestas sugieren que esas excepciones son probablemente apoyadas por una mayoría de personas en Luisiana.

Una encuesta nacional de 2022 realizada por el Pew Research Center encontró que entre aquellos que se oponen al aborto legal en todos o en la mayoría de los casos a nivel nacional, más de la mitad apoyan algún tipo de excepción por violación, y una encuesta publicada esta semana por el Programa Penn sobre Investigación de Opinión y Estudios Electorales y SurveyMonkey encontró que el 76 % de los republicanos apoyan las excepciones por violación e incesto.

Pero Erenberg dijo que la mayor vía para el cambio podría venir en las áreas relacionadas con el aborto.

Podría haber una oportunidad de ampliar la educación sexual integral en las escuelas, dijo. Luisiana no requiere educación sexual en las escuelas, y cuando se aborda el tema del sexo, las escuelas deben hacer hincapié en la abstinencia.

Lift Louisiana también quiere aumentar el acceso a los servicios de salud reproductiva, lo que incluye ampliar el acceso a los anticonceptivos, invertir más en servicios de planificación familiar y atención prenatal, y centrarse en abordar la crisis de mortalidad materna en Luisiana, donde las mujeres negras que dan a luz tienen un mayor índice comparado a las mujeres blancas.

El impacto de la prohibición del aborto casi total en Luisiana podría ayudar a estos esfuerzos. En los últimos años se produjeron en Luisiana entre 8.000 y 10.000 abortos al año. Ahora que la mayoría de los abortos están prohibidos, el estado se enfrenta potencialmente a muchos más bebés nacidos cada año, más mujeres que necesitarán atención prenatal y postnatal y más familias que necesitarán apoyos económicos.

“Si la gente se va a ver obligada a continuar con los embarazos hasta su término en Luisiana”, dijo Erenberg, “entonces realmente tenemos que presionar para que las condiciones mejoren para esas personas, de modo que puedan realmente cuidar de esos niños y tener unas vidas plenas y satisfactorias”.

Esta historia fue traducida por Luís Rodrigálvarez.

Rosemary Westwood is the public and reproductive health reporter for WWNO/WRKF. She was previously a freelance writer specializing in gender and reproductive rights, a radio producer, columnist, magazine writer and podcast host.